
Cómo logramos la aislación eléctrica en los calentadores de nivel IPX4
Colocar lámparas infrarrojas en un baño puede ser un verdadero problema si no se hace correctamente. Hay vapor constante y, de vez en cuando, salpicones de agua. Para alcanzar el grado de protección IPX4, no basta con cubrir la lámpara con una tapa de plástico. Es necesario mantener la electricidad alejada de todo aquello que pueda transmitirla; de lo contrario, podrían ocurrir fallos eléctricos y cortocircuitos.
Mantener todo seco
El mayor problema en habitaciones húmedas es la humedad, que crea “puentes” por los cuales la electricidad puede pasar a través del aislante. Eso es peligroso. Para evitarlo, utilizamos compuestos dieléctricos de alta calidad y juntas de silicona alrededor de las tomas de la lámpara. En esencia, estamos tapando los agujeros donde los cables se conectan con el elemento calefactor. Junto con un aislamiento reforzado y juntas bien selladas, obtenemos una solución eficaz.
El desafío del calor y el vapor
Aquí está la parte complicada: el vidrio de cuarzo se expande cuando se calienta. Si la selladura es demasiado rígida, el vidrio podría agrietarse o la selladura podría separarse, dejando espacios por donde el vapor pueda entrar en la carcasa. Por eso utilizamos elastómeros flexibles y resistentes al calor. Estos materiales permiten que el tubo se caliente sin problemas, pero al mismo tiempo evitan que el vapor entre en la carcasa.
Y, por favor, asegúrese de que la conexión a tierra sea sólida. Incluso con la mejor selladura, la carcasa debe estar conectada a tierra. También utilizamos aislamiento de fluoropolímero para los cables internos. Es un material resistente que no se derrite ni se daña con el paso de los meses.
El equilibrio
Sin embargo, hay un riesgo: al sellar el calentador para evitar que entre agua, también se atrapa el calor dentro de él. No puede “respirar” como lo haría un calentador industrial abierto. Por eso, hay que controlar cuidadosamente los ajustes de corte térmico. Si se suministran demasiados vatios a un dispositivo pequeño y sellado, el sensor podría activarse constantemente, o, peor aún, los propios cables podrían dañarse. Se trata de encontrar ese equilibrio perfecto.