
¿Por qué el calentador de baño es, en realidad, una herramienta para combatir el moho?
La mayoría de las personas piensan que esos calentadores de infrarrojos son simplemente un modo de evitar el frío mientras estamos desnudos en enero. Pero si miramos más de cerca, en realidad realizan algo mucho más importante que simplemente calentar la piel.
Básicamente, son un arma contra el moho.
El secreto para paredes secas
El moho ama los ambientes húmedos y estancos, donde las paredes están frías al tacto. Allí es donde se produce la condensación, y allí es donde las esporas del moho se instalan.
Los calentadores de onda corta de infrarrojo funcionan de manera diferente a los calentadores tradicionales. En lugar de intentar calentar todo el aire de la habitación –lo cual lleva mucho tiempo–, estos calentadores dirigen su energía directamente hacia los azulejos, paredes y techo. De esta forma, las superficies se calientan rápidamente. Cuando las paredes permanecen calientes, el agua no puede acumularse en ellas. Sin agua estancada, no hay moho. Simple.
Usamos elementos halógenos de cuarzo para esto, ya que son excelentes para penetrar en las capas de humedad. Esto ayuda a eliminar la humedad de las juntas entre los azulejos y sellantes, secando así la habitación desde adentro hacia afuera.
El “problema” (y cómo solucionarlo)
Para lograr tanta potencia en un dispositivo tan pequeño, se genera mucho calor. Es necesario equilibrar esto. Queremos que las lámparas alcancen su temperatura máxima de inmediato, para no tener que esperar. Pero esa alta densidad de calor significa que no se pueden descuidar los componentes del dispositivo. Si la carcasa no tiene suficiente espacio para que el aire circule o si la ventilación no funciona bien, el reflector podría deformarse o, peor aún, los cables podrían dañarse.
Mantenerlo en funcionamiento
Si vas a instalar estos calentadores en el techo, no los conectes simplemente a cualquier circuito eléctrico. Necesitarás un circuito dedicado para manejar ese gran aumento de potencia cuando se active el dispositivo. Además, utiliza enchufes de cerámica resistentes a altas temperaturas. El plástico no sirve para ciclos prolongados.
Un último consejo: limpia los tubos de cuarzo cada pocos meses. Puede parecer una tarea tediosa, pero la acumulación de polvo crea puntos calientes que dañan los tubos. Además, si el vidrio está sucio, el calor no se distribuye de manera eficiente, y perderás la capacidad de combatir el moho. Manténlos limpios, y así tu baño permanecerá seco.