
Pisar un suelo frío en el gimnasio no solo hace que uno tiemble, sino que también tensa los músculos antes incluso de comenzar a hacer ejercicios. Hemos diseñado este calentador eléctrico para solucionar este problema, ofreciendo un calor por infrarrojos instantáneo y natural, sin sensación de calor excesivo.
Lo que es importante detrás de este producto
Combinamos un elemento de infrarrojos de fibra de carbono con una placa reflectora, de modo que el calor llegue exactamente donde se necesita, y no al aire vacío. Esto permite obtener un calor dirigido en pocos segundos, no en minutos. Puede elegir entre modelos de 1,5 kW y 2,0 kW; ambos funcionan con tomacorrientes estándar de 230 V. Cuenta además con un termostato integrado que mantiene una temperatura cómoda, evitando que la habitación se vuelva demasiado caliente o fría. La clasificación IP54 protege los componentes electrónicos de la humedad del gimnasio. El frente de vidrio reforzado y la carcasa de aluminio permiten limpiarlo diariamente sin dañarlo.
Por qué este producto es adecuado para gimnasios
En un gimnasio, la comodidad es clave para el rendimiento. El calor por infrarrojos actúa directamente sobre la piel, ayudando a que los músculos se relajen y las articulaciones sean más flexibles. Esto hace que los calentamientos sean más fáciles y que los enfriamientos sean más cómodos. Dado que el calor es direccional, puede colocarse donde se reúnen los usuarios: cerca de los estantes, en la zona de estiramientos o junto a la recepción, sin sobrecalentar toda la sala. Su diseño es limpio y moderno, por lo que encaja perfectamente en espacios de alta calidad. Además, funciona de manera silenciosa, sin molestar a quienes están en el gimnasio.
Qué debe tener en cuenta
El calor por infrarrojos calienta directamente a las personas y las superficies, por lo que es normal que el aire a pocos metros de distancia esté más frío. Esto también significa que el calentador no desperdicia energía intentando calentar el techo. Para obtener mejores resultados, coloque el aparato en las zonas principales de entrenamiento y en las áreas de transición, asegurándose de que haya un flujo de aire adecuado. Si su espacio tiene techos muy altos o corrientes de aire intensas, considere agregar un segundo aparato o combinarlo con un sistema de circulación de aire para mantener una temperatura constante.