
Las mesas para comer al aire libre dejan de funcionar en cuanto el clima se vuelve demasiado frío. Los clientes se agrupan entre sí, el personal está constantemente moviendo las mesas, y la velada termina antes de tiempo. El problema no es solo el frío, sino también el uso inadecuado de los sistemas de calefacción. Los calentadores de aire caliente generan corrientes de aire y cambios bruscos de temperatura, mientras que los calentadores infrarrojos ofrecen un calor suave, similar al del sol. Para los restaurantes, esto significa que los clientes pueden estar cómodos durante más tiempo. Para los clientes mayores, es simplemente más agradable.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico
Los calentadores infrarrojos calientan directamente a las personas y a las superficies, sin afectar al aire que está entre ellos. En la práctica, un calentador eléctrico infrarrojo de 1500 vatios puede mantener una zona de confort estable, sin generar corrientes de aire que enfríen todo en cuanto se apaga el ventilador. La mayoría de los calentadores eléctricos comerciales utilizan elementos de fibra de carbono o cuarzo, que se calientan rápidamente y funcionan en silencio; no hay combustión, ni olores, ni llamas visibles. Busque calentadores con clasificación IP adecuada para uso en exteriores, con protección contra vuelcos y con termostato que mantenga la temperatura estable, sin interrupciones.
Un patio de restaurante es un lugar muy dinámico: el viento cambia, las puertas se abren y cierran, las personas entran y salen. El calor infrarrojo permanece constante, ya que viaja en líneas rectas y es absorbido por la ropa, las sillas y la piel. Esta constancia es importante para los clientes mayores. El calor suave y uniforme ayuda a mejorar la circulación sanguínea y a relajar los músculos, evitando así los efectos negativos del aire caliente. Para el restaurante, esto significa que se pierde menos calor a través de las puertas abiertas, las mesas pueden moverse más fácilmente y se puede prolongar el servicio al aire libre, sin que los clientes tengan que elegir entre calor y ambiente agradable.
En cuanto a la ubicación de los calentadores, funcionan mejor cuando están montados a una altura y ángulo adecuados, dirigidos hacia las zonas donde se sitúan las mesas, y no hacia el cielo abierto. Funcionan mejor en patios parcialmente cubiertos o protegidos. En lugares muy ventosos, el calor puede dispersarse, por lo que la ubicación es muy importante.
La mayoría de los calentadores eléctricos comerciales necesitan un circuito eléctrico dedicado. Por lo tanto, asegúrese de verificar la capacidad de su toma y sus cables antes de instalarlos. Si lo planea bien, el patio tendrá un ambiente naturalmente cálido, tranquilo y realmente cómodo.