
Elegir el calentador por infrarrojos adecuado para su baño (sin desperdiciar energía)
Cuando se eligen lámparas de infrarrojos para un baño, lo primero de lo que se habla es del índice de protección IPX5. Se trata de una cuestión de seguridad básica: asegurarse de que la lámpara no sufra daños si se moja. Pero una vez que se soluciona ese problema de seguridad, lo importante es elegir la potencia adecuada.
Si se elige la potencia incorrecta, uno terminará temblando en una habitación fría o pagando por electricidad que en realidad no se utiliza.
El tamaño de la habitación también es importante
Lo interesante de las lámparas de infrarrojos es que en realidad no calientan el aire, sino a las personas y los objetos que se encuentran en esa área. Si se trata de un cuarto de baño pequeño, una lámpara de 400W a 600W es suficiente. Usar una lámpara de 1200W en un espacio tan pequeño es excesivo. No solo es un desperdicio de dinero, sino que también puede hacer que la propia lámpara se caliente demasiado.
Por otro lado, si tiene un baño principal grande, necesitará una lámpara de 1000W o 1500W. Otra opción excelente es instalar varias lámparas más pequeñas en diferentes lugares. De esta manera, se evitan esos lugares fríos en la habitación.
No dañe sus cables
Dado que estas lámparas son resistentes al agua, están herméticamente cerradas. Eso significa que el aire no puede circular bien alrededor del elemento calefactor. Utilizamos vidrio de cuarzo y reflectores para dirigir el calor hacia el suelo, pero existe un límite. Si se coloca demasiada potencia en una caja pequeña y hermética, el calor se queda allí. Con el tiempo, eso puede dañar los cables internos. Lo ideal es encontrar un equilibrio entre la cantidad de calor producido y la capacidad del recinto para permitir la circulación del aire.
Cómo ahorrar dinero realmente
No compre simplemente la lámpara más potente disponible. Piense bien antes de tomar una decisión. Si tiene techos altos, gran parte del calor se pierde antes de llegar hasta usted. En esos casos, opte por una lámpara de mayor potencia, pero con un haz de luz más estrecho. Así, la energía se concentra y llega directamente al objetivo.
Por lo general, lo mejor es usar varias lámparas de menor potencia en lugar de una sola de alta potencia. Así, el calor se distribuye de manera más uniforme. No tendrá esa sensación extraña en la que sus hombros están muy calientes, pero sus pies están helados.
Asegúrese de que su circuito eléctrico pueda soportar la carga adicional antes de añadir más lámparas.