
En la línea de recubrimiento, la zona de evaporación es el lugar donde se decide si el proceso tiene éxito o no. Si el disolvente no puede evaporarse lo suficientemente rápido, se formarán burbujas y agujeros después del curado. Si el vidrio se calienta de manera desigual, se generará estrés térmico, lo que puede causar fracturas durante el proceso de templado o doblado. La clave está en lograr una evaporación rápida, pero sin que el sustrato se caliente tanto que afecte negativamente los procesos de recocido y alivio de tensión.
Lo que realmente importa Configuramos la zona de evaporación alrededor de emisores de cuarzo en el rango del infrarrojo cercano (NIR), adaptados al perfil de absorción de los disolventes y resinas utilizadas en los recubrimientos. La respuesta es instantánea, por lo que la zona permanece corta y aún así permite un alto volumen de producción. El perfil de calentamiento es preciso: la longitud de onda máxima está entre 1,0 y 1,4 µm; hay un rápido aumento de temperatura hasta el valor deseado, y luego se detiene el calentamiento en cuanto el vidrio sale de la zona de calentamiento. El control es de tipo cerrado, con pirómetros que miden la temperatura superficial del vidrio en tiempo real, no la temperatura del ambiente. La densidad de potencia se ajusta según la velocidad de producción y el espesor del vidrio, desde 2,8 mm en el caso de vidrios automotrices hasta 12 mm en el caso de vidrios arquitectónicos de baja emisividad, sin exceder los límites permitidos.
Por qué funciona con el vidrio real El infrarrojo cercano permite que el calor penetre en la capa húmeda del vidrio, justo donde es necesario. El disolvente se evapora rápidamente, mientras que el resto del vidrio permanece en una banda térmica más baja. Esto mantiene la integridad del recubrimiento y reduce el riesgo de fracturas por estrés térmico. Como resultado, hay menos rechazos, una calidad óptica más consistente y un proceso estable para el templado y doblado posteriormente. El consumo de energía disminuye, ya que la zona de calentamiento es corta, el calor se proporciona solo cuando es necesario y las pérdidas por inactividad son bajas.
Lecciones aprendidas de la práctica La evaporación mediante infrarrojo cercano requiere una visión directa. La geometría y las sombras causadas por los dispositivos de calentamiento son importantes, por lo que se deben diseñar estos dispositivos de manera que se minimicen los puntos fríos. Las formulaciones de los recubrimientos varían, por lo que la primera semana se dedica a analizar la emisividad, los puntos de ebullición de los disolventes y la velocidad de producción, con el fin de establecer una fórmula adecuada. En el caso de vidrios con baja emisividad, es necesario ajustar la densidad de potencia y el tiempo de exposición para evitar bordes calientes y mantener la uniformidad. Se recomienda realizar pruebas preliminares para determinar la curva de temperatura adecuada para cada tipo de producto.